Más procedimientos avanzados, más pacientes atendidos, más formación y estándares de calidad con validación externa: 2025 reflejó un crecimiento integral, con indicadores que evidencian mayor capacidad resolutiva y un fortalecimiento institucional visible tanto en la actividad asistencial como en la producción académica y la incorporación de tecnología.
Durante el año se realizaron más de 5.100 cirugías y se registraron más de 80.000 consultas ambulatorias, con un promedio mensual cercano a las 7.000 atenciones. El volumen da cuenta no solo de mayor demanda, sino también de una estructura organizativa capaz de sostenerla con estándares crecientes de eficiencia y coordinación.
En la Unidad de Terapia Intensiva se asistió a 780 pacientes. En articulación con el Servicio de Emergencias se generaron 100 donantes -entre ambas áreas-, alcanzando un récord histórico que permitió concretar 380 trasplantes. El dato adquiere dimensión estratégica: cada proceso de donación implica activación de protocolos clínicos específicos, coordinación interdisciplinaria y articulación con el sistema nacional de procuración, consolidando al Hospital como un actor central en esta red sanitaria.
El Servicio de Hemodinamia registró 1.071 procedimientos, con un incremento del 45,5 % respecto de 2024. Se observó además un crecimiento del 48 % en la demanda de urgencias, con 46 intervenciones realizadas bajo esta modalidad. La actividad en consultorios aumentó un 125 % interanual y la proporción de pacientes con cobertura pasó del 42 % al 51 %, fortaleciendo el recupero institucional. En términos de complejidad, el crecimiento fue particularmente significativo: las endoprótesis aórticas aumentaron un 300 %, las TAVI un 400 %, las valvuloplastias un 300 %, las angioplastias coronarias complejas un 35 % y las embolizaciones periféricas un 200 %, consolidando al servicio como polo regional en intervencionismo cardiovascular.
En el Servicio de Oftalmología se realizaron 39 trasplantes de córnea, ampliando el acceso a prácticas altamente especializadas que impactan directamente en la calidad de vida de los pacientes.
En materia de calidad, el Hospital obtuvo en abril la acreditación del Centro Especializado para la Normalización y Acreditación en Salud (CENAS) y recibió el Certificado de “Establecimiento de Salud Comprometido con la Calidad”, otorgado por la Dirección Nacional de Calidad y Desarrollo del Talento en Salud del Ministerio de Salud de la Nación, en Nivel Avanzado. En las III Jornadas de Calidad y Seguridad del Paciente se desarrollaron dos jornadas completas: el primer día incluyó 8 disertaciones institucionales y un invitado externo, y el segundo día 10 disertaciones institucionales y un invitado externo. Además, se presentaron 19 trabajos científicos y 3 trabajos en las prejornadas, reforzando una cultura organizacional orientada a la evaluación permanente y la mejora continua.
El perfil formador del HBEE se potenció: egresaron 13 residentes -3 de Kinesiología, 4 de RISAM, 2 de Emergentología, 2 de UTI y 2 de Clínica Médica- junto con 4 jefes de residentes y 10 becarios. Se incorporaron 15 nuevos residentes en áreas estratégicas: 2 de Clínica Médica, 2 de UTI, 2 de Kinesiología, 1 de Emergentología, 2 de Oftalmología, 2 de Hematología y 4 de Enfermería. A lo largo del año se presentaron 59 trabajos en las IV Jornadas Multidisciplinarias, se desarrollaron 170 capacitaciones y 483 rotantes y practicantes realizaron su formación en el Hospital, consolidándolo como centro formador de referencia.
El abordaje integral se expresó en el sostenimiento de 14 programas sanitarios activos, que alcanzaron a más de 1.100 pacientes y generaron 10.000 turnos, fortaleciendo áreas estratégicas mediante protocolos específicos, equipamiento y trabajo interdisciplinario. En su primer año, el Programa de Stroke activó 84 alertas tempranas, de las cuales el 83 % correspondió a pacientes que arribaron por demanda espontánea. Se confirmaron 31 ACV isquémicos y el 61 % de los casos llegó dentro de la ventana terapéutica, lo que permitió que el 74 % recibiera tratamiento trombolítico con rtPA, optimizando las posibilidades de recuperación neurológica.
El crecimiento asistencial estuvo acompañado por una política sostenida de incorporaciones tecnológicas impulsada por el Hospital. En el ámbito quirúrgico se sumaron un electrocoagulador de argón y una mesa de anestesia de alta complejidad, fortaleciendo la seguridad y precisión en procedimientos de mediana y alta complejidad. También se incorporó una bomba extracorpórea, clave para intervenciones cardíacas avanzadas, y un ergómetro que amplía la capacidad diagnóstica funcional en estudios cardiológicos. En el área de Imágenes se integró un ecógrafo de alta complejidad, optimizando la evaluación en tiempo real en múltiples especialidades. Además, se adquirió un analizador de desfibriladores que refuerza los controles de seguridad del equipamiento crítico. A su vez, se sumaron dos incubadoras de cultivo para fortalecer los procesos de control microbiológico y una envasadora de medicamentos que mejora la trazabilidad y estandarización de preparados.
El balance 2025 evidencia un HBEE que amplía su volumen de atención, profundiza la complejidad de sus prácticas, consolida su calidad con aval externo y sostiene una fuerte vocación formativa y académica, sobre bases sólidas que permiten afrontar nuevos desafíos con mayores niveles de exigencia, innovación y respuesta siempre en pos de la comunidad.