253 NUEVAS OPORTUNIDADES DE VIDA GRACIAS AL HBEE

Monte Grande, 27 de enero de 2026 – El trabajo sostenido del equipo del Hospital permitió que cientos de personas en lista de espera accedieran a un trasplante, logro que consolida a la institución como un actor central en la respuesta a una de las principales demandas del sistema de salud.

El Hospital de Alta Complejidad del Bicentenario Esteban Echeverría (HBEE) volvió a consolidarse como uno de los pilares a nivel mundial en donación de órganos y tejidos. No solo por haber alcanzado un nuevo récord de donantes reales generados, sino también por cerrar 2025 con un resultado sanitario de alto impacto: 253 personas que se encontraban en lista de espera pudieron acceder a un trasplante, una cifra que expresa de manera concreta el alcance del trabajo diario que se desarrolla en la institución y su proyección dentro del sistema de salud.

Durante 2025, el Hospital alcanzó un récord histórico al convertirse en el centro que más donantes generó en el planeta en un solo año calendario, con un total de 100 donantes. Para el Dr. Énder Duarte, referente del Departamento de Cuidados Críticos, este hito representa “no solo un impacto sanitario de enorme relevancia en el país, sino también un reconocimiento internacional“, y da cuenta del posicionamiento alcanzado por la institución dentro de la red de donación y trasplante.

Este logro tuvo un impacto directo en el sistema de trasplantes del país, contribuyendo a que 2025 fuera el mejor año en la historia de la Argentina en materia de donación de órganos. “Estos resultados reflejan el compromiso institucional con la donación y el trabajo sostenido de todo el equipo de salud”, subrayó Duarte.

Este resultado es consecuencia de una política sostenida de fortalecimiento de la actividad de procuración de órganos y tejidos, integrada de manera transversal a la dinámica asistencial del Hospital. A lo largo del año se llevaron adelante casi 140 procesos de procuración, de los cuales 38 fueron multiorgánicos y 17 se realizaron en asistolia controlada, ampliando las posibilidades de acceso al trasplante para pacientes de distintos rangos etarios y de diversas latitudes del país.

Según explicó el especialista, estos logros son posibles gracias al trabajo continuo y comprometido de su Departamento, que mantiene siempre presente la posibilidad de seguir ayudando incluso cuando los resultados clínicos no son favorables. La donación de órganos, señaló, “es un proceso complejo, exigente y emocionalmente demandante, que requiere formación permanente, alto nivel de especialización y una gran vocación”.

¿Cómo se compone este hito del HBEE? Del total de personas que recibieron un trasplante, 214 accedieron a un trasplante de órganos y 39 a trasplantes de tejidos. Dentro de este último grupo, 18 niños, niñas y adolescentes fueron alcanzados por la labor del Hospital, accediendo a tratamientos que no solo mejoran su estado de salud en el corto plazo, sino que abren un nuevo horizonte de desarrollo, crecimiento y vida por delante.

En relación con los trasplantes de órganos, 17 personas recibieron un trasplante cardíaco, entre ellas un adolescente de 16 años; 36 accedieron a un trasplante hepático; 4 a un trasplante pulmonar; mientras que 155 personas recibieron un trasplante renal. A su vez, se concretaron procedimientos de alta complejidad, como un trasplante renopancreático y uno hepatorrenal, ampliando las alternativas terapéuticas disponibles.

En el caso de los trasplantes de tejidos, el Servicio de Oftalmología tuvo un rol destacado al posibilitar que 39 personas recibieran implantes de córneas, permitiendo recuperar o mejorar su visión. Por otra parte, 95 pacientes de entre 1 y 65 años accedieron a implantes osteotendinosos, válvulas pulmonares y pericardio, procedimientos fundamentales para la recuperación funcional y la mejora de la calidad de vida.

A este entramado asistencial se suma la capacitación continua del personal, la presencia de médicos en formación constante y una cultura institucional con la excelencia como máxima. En ese sentido, Duarte destacó que la estructura del Hospital, basada en un modelo de cuidados continuos y progresivos, permite identificar oportunidades de donación y garantizar procesos de alta complejidad con estándares de calidad y seguridad.

El Hospital no es solo el centro que más donantes generó, sino también un referente formador dentro de la red de donación y trasplante”, afirmó el profesional. Se trata, explicó, de una institución que enseña y transmite que los cuidados críticos y los distintos niveles de atención deben estar basados en el altruismo, la solidaridad y la posibilidad de seguir ayudando aun después de la muerte.

La procuración de órganos y tejidos es un proceso complejo que involucra a múltiples áreas del Hospital y que se inicia en Cuidados Críticos, donde la detección oportuna de potenciales donantes resulta clave. A partir de allí, la coordinación entre equipos médicos, quirúrgicos y logísticos garantiza que cada procedimiento se realice bajo estrictos protocolos sanitarios, legales y éticos.

Este enfoque representa un cambio profundo de paradigma, donde la donación de órganos se integra como parte esencial del cuidado integral del paciente y su familia, incluso cuando los desenlaces no son los esperados. Más allá de los números, cada trasplante representa una historia que se reescribe: donde parecía manifestarse un límite, el Hospital logra ampliar el horizonte, permitiendo que proyectos personales se retomen, familias recuperen la esperanza y el sistema de salud demuestre que es posible dar respuestas concretas cuando la organización y el compromiso se sostienen en el tiempo.

El compromiso con la vida y con una atención centrada en las personas es un rasgo distintivo del HBEE, y sus resultados son visibles. Sin donación no hay trasplante, y detrás de cada nueva oportunidad hay equipos que trabajan y acompañan, capaces de transformar una situación de pérdida en un futuro posible para quienes aguardan.

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