Un paciente con quemaduras de consideración, derivado desde otro centro de salud, fue intervenido en el Hospital de Alta Complejidad del Bicentenario Esteban Echeverría (HBEE) mediante un injerto de piel parcial, también conocido como autoinjerto. Este procedimiento resulta fundamental para la recuperación de personas que han perdido amplias áreas de piel como consecuencia de quemaduras graves.
La cirugía consistió en extraer una delgada capa de piel sana del propio paciente utilizando un dermatomo eléctrico, herramienta de precisión que permite obtener injertos de manera uniforme. Una vez preparada, la piel fue colocada sobre la zona afectada para cubrirla y favorecer su curación. En este tipo de intervenciones, la duración varía según el tamaño de la superficie corporal que deba tratarse.
¿Cuáles son los beneficios que percibe el paciente luego del procedimiento? Aceleración de los tiempos de cicatrización, disminución del dolor, reducción significativa de secuelas funcionales y prevención de posibles infecciones. Esto permite que el individuo inicie antes su proceso de rehabilitación y retome, progresivamente, sus actividades cotidianas. El tiempo de recuperación tras un injerto de piel depende de la evolución individual del paciente y de la respuesta del organismo al tratamiento. No siempre es un proceso lineal, por lo que los plazos para retomar las actividades habituales varían en cada caso.
Si bien el tratamiento puede realizarse en diferentes centros, el Programa de Quemados del HBEE recibe pacientes con grandes superficies corporales afectadas, y la alta complejidad que caracteriza a la institución implica un abordaje más complejo y exigente. Las quemaduras extensas impactan en diversas zonas del cuerpo, por lo que requieren la atención integral, coordinada e interdisciplinaria que provee el Hospital. En este caso, participaron equipos especializados de Cirugía Plástica, Anestesia, Terapia Intensiva, Clínica Médica, Kinesiología, Nutrición, Salud Mental y Enfermería. La articulación entre estas áreas garantiza un tratamiento seguro y una mejor recuperación, ya que cada una cumple una tarea específica y esencial dentro y fuera del quirófano.
“La posibilidad de realizar injertos de piel nos permite darle cobertura a grandes quemados, acelerando los tiempos de curación y disminuyendo fundamentalmente secuelas funcionales y la morbilidad”, celebró el Dr. Alejandro Egido, miembro del Servicio de Cirugía Plástica.
Con este tipo de intervenciones, el Programa de Quemados plasma el compromiso del HBEE con la atención integral de pacientes con patologías complejas, ofreciendo procedimientos de alta complejidad y un abordaje interdisciplinario que mejora los resultados clínicos.