La vanguardia del Hospital de Alta Complejidad del Bicentenario Esteban Echeverría (HBEE) siempre encuentra nuevos horizontes. En este sentido, realizó una biopsia guiada por navegación neurológica en un paciente que presentaba múltiples lesiones cerebrales profundas, detectadas tras una resonancia magnética solicitada por alteración del lenguaje. El procedimiento, llevado a cabo por el equipo de Neurocirugía con el apoyo de Anestesiología e Instrumentación, permitió obtener muestra de tejido tumoral sin recurrir a una cirugía abierta convencional, con el objetivo de arribar a un diagnóstico preciso que habilite un tratamiento complementario específico, sin dejar secuelas que afecten el posterior día a día del paciente.
La biopsia guiada por navegación consiste en la introducción de una aguja de biopsia a través de un agujero de trépano -una pequeña perforación en el cráneo- hasta alcanzar la lesión tumoral. En este caso, el paciente presentaba varias lesiones en zonas profundas del cerebro que no son accesibles mediante abordajes quirúrgicos convencionales. Esa localización particular hace que una cirugía tradicional represente un riesgo desproporcionado: el camino hacia la lesión puede comprometer estructuras cerebrales sanas y críticas para funciones vitales como el movimiento, la memoria o, en este caso, el lenguaje. Sin intervención alternativa, resultaba imposible obtener muestra para análisis histopatológico. Arribar a un diagnóstico era, por lo tanto, el paso indispensable para definir cualquier tratamiento posterior. La guía por navegación resuelve precisamente ese dilema: permite actuar donde la cirugía convencional no puede llegar.
La clave del procedimiento fue el debut del neuronavegador, un sistema que compara en tiempo real los estudios previos del paciente -resonancias e imágenes diagnósticas- con la anatomía actual durante la cirugía. Esta capacidad permite planificar con precisión el punto de entrada y la trayectoria exacta de la aguja antes de introducirla, maximizando las posibilidades de obtener una muestra adecuada y minimizando el riesgo de afectar estructuras cerebrales vitales. El resultado es una doble garantía: seguridad para el paciente y calidad de la muestra obtenida. Vale aclarar que el navegador tiene un espectro de aplicaciones más amplio que esta biopsia en particular: es una herramienta de planificación y ejecución para diversas cirugías de alta complejidad en las que la precisión milimétrica es crucial.
La intervención tiene el privilegio de denominarse de alta complejidad por la combinación de tres factores simultáneos: el elevado riesgo vital que implica para el paciente, la necesidad de personal altamente especializado y el uso de tecnología médica avanzada. Los tres deben confluir y funcionar de manera coordinada para que el procedimiento sea exitoso y seguro. El equipo estuvo conformado por los neurocirujanos Dr. Nicolás Rellán y Dr. Constantino Brignone, el anestesiólogo Carlos Loria, y las instrumentadoras Lic. Daiana Rodríguez y Lic. Jennifer Szaruga, cuyo trabajo articulado fue condición necesaria para el resultado obtenido.
Contar con un neuronavegador no es el fin, sino el puntapié inicial de una abanico de posibilidades: se abre la puerta a una clase de intervenciones que hasta ahora no podían realizarse, ampliando la respuesta a su comunidad. Disponer de equipamiento de este nivel, que permite abordar casos con estándares máximos de seguridad y precisión, consolida al HBEE como un centro de referencia científica y asistencial en la región, con capacidad real de resolver patologías que, sin esta tecnología, quedarían sin diagnóstico ni tratamiento posible.