CASO ONCOLÓGICO COMPLEJO RESUELTO CON MICROCIRUGÍA DE VANGUARDIA MUNDIAL

Monte Grande, 3 de septiembre de 2026 - La Sala de Cirugía de Cabeza y Cuello, junto con un equipo interdisciplinario, realizó una reconstrucción mediante la novedosa técnica SCIP para reparar el defecto generado por la resección de un tumor de piso de boca y lengua. El procedimiento requirió la sutura, bajo microscopio, de vasos sanguíneos de apenas un milímetro.

El Hospital de Alta Complejidad del Bicentenario Esteban Echeverría (HBEE) realizó una intervención de precisión milimétrica sobre un paciente con diagnóstico de carcinoma escamoso de piso de boca y lengua. El procedimiento liderado por la Sala de Cirugía de Cabeza y Cuello se extendió durante nueve horas y combinó la resección transoral del tumor, un vaciamiento ganglionar cervical y la reconstrucción microquirúrgica del defecto resultante mediante un colgajo libre, en una jornada que exigió al equipo tratante un nivel de precisión y resistencia excepcionales.

Una forma simple de entender la reconstrucción con colgajo libre es pensar que constituye, en esencia, un autotrasplante: el equipo quirúrgico obtiene tejido de una región distante del propio cuerpo del paciente -junto con su arteria y su vena nutricias- para trasladarlo hasta la cavidad oral y restituir así la anatomía y la función perdidas tras la resección oncológica. La particularidad del procedimiento reside en la anastomosis, es decir, en la unión microscópica entre los vasos del tejido trasplantado y los vasos receptores del cuello, una sutura que se realiza sobre estructuras cuasi imperceptibles, de apenas uno a dos milímetros de diámetro -o más pequeñas aún- con hilos de un grosor inferior al de un cabello humano. La minuciosidad y éxito de este trabajo deriva en parte de la utilización de tecnología de punta como un microscopio quirúrgico, herramienta que permite visualizar y reconstruir estructuras vasculares invisibles a simple vista.

Por otro lado, lo distintivo de esta intervención radica -además- en la técnica reconstructiva escogida: el colgajo SCIP (por las siglas en inglés de colgajo libre de perforante de la arteria circunfleja femoral superficial), obtenido de la región inguinal. Se trata de un abordaje que comenzó a desarrollarse a nivel mundial en la última década, pero cuya aplicación específica en cirugía de cabeza y cuello se expandió recién entre 2023 y 2024, lo que ubica a esta intervención entre las de adopción más reciente a nivel global. La principal ventaja de esta técnica frente a las alternativas convencionales -como el colgajo radial de antebrazo, que requiere sacrificar una arteria principal del miembro superior- es la significativa reducción de la morbilidad en la zona donante. Al obtenerse el tejido de la región inguinal, se evita comprometer una arteria mayor de las extremidades.

Las decisiones y precauciones tomadas por el equipo en las 9 horas de trabajo desembocaron en una evolución favorable del estado del paciente, con menor dolor y secuelas que en el postoperatorio de una intervención convencional. Se encuentra extubado, con la posibilidad de comunicarse verbalmente y, con el correr de los días, alimentándose vía oral. 

La incorporación de técnicas reconstructivas de adopción tan recientes confirma la capacidad de los profesionales del HBEE para ofrecer respuestas quirúrgicas de máxima complejidad equiparables a centros de referencia mundial. No es simplemente resolver una patología, sino hacerlo de la manera más amena para el paciente: preservar funciones, reducir secuelas y devolver calidad de vida, reafirmando la innovación como punto clave para fortalecer la atención a la comunidad.

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