¿Cómo se alcanza un récord mundial? ¿Cómo se construye un hito? ¿Cuáles son los actores que logran un número histórico en la salud? El Hospital de Alta Complejidad del Bicentenario Esteban Echeverría (HBEE) es el aleph en el que confluyen las respuestas a esas incógnitas. La respuesta inmediata ante la aparición de potenciales donantes, los equipos siempre preparados para acudir a una emergencia en la que cada segundo vale, la capacitación no solo en términos asistenciales sino también psicosociales para explicar cuáles son las posibilidades, ventajas y repercusiones, entre tantas otras variables son las que posibilitan que el nosocomio se haya ubicado en 2025 como el mayor centro de procuración de órganos a nivel mundial y faro fundamental para el proceso de donación.
El último año, 253 personas que estaban atravesando una de las situaciones más angustiantes del proceso de donación -la incertidumbre de que llegue el órgano necesario- arribaron a una certeza gracias al HBEE. El trabajo diario logró la generación de 100 donantes, lo que les regaló una segunda oportunidad a quienes aguardaban en lista de espera. Ese número no representa simplemente cuerpos que recibieron algo que precisaban para sostener sus funciones vitales de forma óptima, sino cientos de vidas, de historias, de lazos familiares y de amistades.
El proceso de procuración tiene como actores a casi todas las áreas del Hospital. Desde la parte asistencial, donde se identifica la potencialidad de los donantes y los órganos que pueden rescatarse, hasta lo administrativo, donde se informa a otros centros de salud sobre la situación en curso y se gestionan los requerimientos burocráticos correspondientes. Además, existen puntos cruciales como el acompañamiento a las familias del paciente que puede convertirse en donante, explicándoles la repercusión que ese acto altruista tiene en desconocidos que también atraviesan una adversidad.
Ese modelo de trabajo -que demostró su eficacia ante el mundo- es ahora objeto de replicación a escala nacional. El HBEE fue seleccionado como una de las siete instituciones del país en las que se constituirá una Unidad Docente Hospitalaria de Procuración, una iniciativa del sistema nacional de donación y trasplante orientada a consolidar espacios institucionales de formación práctica para los equipos de salud. Estos dispositivos abarcan el arco completo del proceso: desde la detección y evaluación de potenciales donantes hasta la coordinación de los procedimientos y la articulación entre los distintos actores del sistema. La apuesta se inscribe en la continuidad del 2025, el año con mayor cantidad de trasplantes realizados en la historia argentina, y busca sostener esa tendencia con profesionales cada vez mejor formados.
La urgencia de esa formación se vuelve concreta en un número que interpela: hoy, más de 7000 personas en la Argentina necesitan un trasplante para preservar su vida. Frente a esa demanda, el HBEE no detiene su ritmo, sino que mantiene el rumbo. En lo que va de 2026, el Hospital mantiene el liderazgo nacional en procuración con 107 órganos obtenidos -85 riñones, 19 hígados y 3 corazones-, en un país que ya acumula 875 trasplantes en el año. Cada procedimiento completado es, a la vez, un recordatorio de la brecha que persiste y del compromiso que se renueva para achicarlo.
Detrás de cada uno de esos números hay una decisión tomada en el momento más difícil, una familia que dijo sí en medio del dolor, un equipo que no descansó hasta que el órgano llegó a destino. El HBEE no acumula récords: construye, procedimiento a procedimiento, una forma de entender la salud en la que la excelencia técnica y la dimensión humana no se contraponen sino que trabajan en tándem para brindar segundas oportunidades.