Sin necesidad de una punción, ya es posible conocer el estado del hígado en el Hospital de Alta Complejidad del Bicentenario Esteban Echeverría (HBEE): el Servicio de Diagnóstico por Imágenes incorporó la elastografía hepática, un estudio de ultrasonido que mide en pocos segundos la rigidez del tejido hepático. La prestación, disponible ya para la comunidad hospitalaria, permite determinar el grado de daño del órgano de manera directamente proporcional a su rigidez: cuanto más duro se presenta, mayor es el compromiso detectado. Su incorporación responde a la necesidad de contar con una alternativa rápida, indolora y no invasiva para el seguimiento de enfermedades hepáticas, que hasta ahora requerían de procedimientos más cruentos para su diagnóstico.
¿Cuál es la función de la elastografía? Identificar la fibrosis y la acumulación de grasa en el hígado antes de que la enfermedad avance y produzca síntomas graves. Además sustituye, en la mayoría de los casos, a la biopsia hepática. Su aplicación resulta clave para orientar el abordaje de hepatitis B y C, el consumo de alcohol o los trastornos metabólicos, además de permitir el control evolutivo de los tratamientos indicados a lo largo del tiempo. La ausencia de dolor y de preparación previa la convierte en un estudio de rápida incorporación a la rutina de control de los pacientes con riesgo hepático.
Esta nueva prestación se suma a un Servicio que ya realiza, con distinto grado de complejidad tecnológica, un abanico de estudios: resonancias magnéticas, angiotomografías, tomografías computadas, ecocardiografías, ecodopplers, mamografías y ecografías convencionales. El objetivo de estas prácticas es detectar patologías en estadíos tempranos, muchas veces antes de que los síntomas aparezcan. La disponibilidad de este espectro completo en una misma institución agiliza los tiempos diagnósticos y reduce la necesidad de derivaciones externas para los pacientes de la región. ¿Qué función cumple cada estudio?
Resonancia magnética: Es una herramienta clave para el diagnóstico y seguimiento de enfermedades neurológicas, oncológicas y osteoarticulares. Permite obtener imágenes de alta resolución del cerebro, la médula espinal, las articulaciones y otros tejidos blandos, utilizando campos magnéticos y ondas de radiofrecuencia, sin radiación ionizante.
Angiotomografía: Permite observar los vasos sanguíneos con gran detalle y detectar aneurismas, obstrucciones, tromboembolismos y otras alteraciones. Para realizarla, se combina la tomografía computada con la aplicación de un medio de contraste por vía endovenosa, que permite obtener imágenes detalladas de los vasos sanguíneos y reconstrucciones en tres dimensiones.
Tomografía computada: Es una herramienta fundamental para evaluar traumatismos, enfermedades del tórax y abdomen, y realizar el seguimiento de tratamientos oncológicos. Permite obtener imágenes detalladas del interior del cuerpo en pocos segundos, a partir de múltiples imágenes de rayos X procesadas por un sistema informático.
Ecocardiograma: Es un estudio fundamental para evaluar el funcionamiento del corazón y detectar distintas enfermedades cardíacas y alteraciones de las válvulas. Mediante ultrasonido y efecto Doppler, permite observar en tiempo real las cavidades, las válvulas y el flujo de la sangre.
Ecodoppler: Permite estudiar el flujo de sangre en arterias y venas y detectar problemas como trombosis, insuficiencias venosas y estrechamientos de los vasos sanguíneos. Se utiliza con frecuencia para evaluar los miembros inferiores, los vasos del cuello y distintas estructuras abdominales.
Mamografía: Permite detectar nódulos, microcalcificaciones y otras alteraciones en las mamas, incluso antes de que puedan ser palpadas. Utiliza una dosis baja de radiación y es una herramienta fundamental para la detección temprana del cáncer de mama. Cada octubre, en el marco de la campaña interna de concientización, el Servicio intensifica la difusión del estudio entre la comunidad hospitalaria, promoviendo la importancia de los controles periódicos.
Ecografía: Es una herramienta utilizada en una gran variedad de estudios, desde controles obstétricos hasta evaluaciones abdominales y de otras partes del cuerpo. Mediante ondas de ultrasonido, permite observar órganos, tejidos y distintas estructuras sin utilizar radiación.
La incorporación de la elastografía hepática, sumada al espectro de estudios ya disponibles, erige al HBEE como un centro de referencia en diagnóstico por imágenes, capaz de acompañar al paciente desde la sospecha clínica inicial hasta el seguimiento de tratamientos de alta complejidad.