El Hospital de Alta Complejidad del Bicentenario Esteban Echeverría (HBEE) pisa fuerte al marcar un antes y un después en el campo de la procuración. Luego de dos años de trabajo incesante, evaluaciones constantes, relevamiento de datos y análisis de resultados, el estudio PRODON-AR: Implementación del decúbito prono en potenciales donantes de órganos. Ensayo clínico aleatorizado y multicéntrico recibió el Primer Premio a la Investigación Clínica en el 35° Congreso Argentino e Internacional de Terapia Intensiva de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI), el máximo galardón que otorga el evento en materia de investigación.
El PRODON-AR es el primer ensayo clínico del mundo en evaluar el uso de la posición decúbito prono -paciente boca abajo- en potenciales donantes con muerte encefálica. Los resultados demostraron que esta técnica compleja puede mejorar la calidad pulmonar y aumentar la cantidad de órganos aptos para trasplante, posibilitando que más personas accedan a esta intervención y mejoren su calidad de vida.
La génesis del estudio se remonta a 2022, cuando un potencial donante de pulmón atendido en el HBEE, inicialmente apto, sufrió una brusca caída en sus niveles de oxigenación y dejó de ser elegible. En ese momento, el Lic. Daniel Rodríguez -quien luego sería uno de los referentes del proyecto- propuso colocarlo en decúbito prono, maniobra utilizada habitualmente en pacientes con síndrome de distrés respiratorio. La respuesta fue positiva: la oxigenación mejoró y la donación pulmonar finalmente pudo concretarse de forma efectiva.
Aquel episodio generó un interrogante y motivó un exhaustivo relevamiento bibliográfico con un hallazgo revelador: no existía evidencia escrita sobre el uso del decúbito prono en potenciales donantes de órganos, sino casos aislados sin mayor indagación. Así, frente a un lienzo en blanco, nació la idea de formular un ensayo clínico multicéntrico. Luego de esbozar cuál era el mejor camino a seguir, reclutar a los participantes, asesorarse con el Comité de Ética en Investigación, definir los objetivos y presentar en las Jornadas Multidisciplinarias el reporte de caso, comenzó el estudio que contó con la labor en consonancia entre los 12 hospitales que más donantes generaron todo el país y el acompañamiento del INCUCAI, con al menos un coordinador en cada institución. En el HBEE, líder argentino en procuración, el Dr. Pablo Centeno fue quien asumió ese rol, oficiando además de nexo entre los centros.
Durante dos años, los equipos evaluaron 253 potenciales donantes, para así conseguir un poder estadístico suficiente: la mitad fueron ubicados en posición de decúbito prono y la otra mitad en supino (boca arriba). Tener un donante no es una tarea simple, por lo que el trabajo fue más complejo y meticuloso aún: dar vuelta a los pacientes sin comprometer su estado, hacer las mediciones usuales y añadir específicas, llevar un registro escrito de todos los datos.
Los resultados fueron contundentes: en pacientes con bajos niveles de oxigenación, ya confirmada la muerte encefálica, el grupo decúbito prono triplicó la tasa de donación pulmonar, confirmando la hipótesis inicial. Además, también se buscó corroborar si la maniobra no pondría en riesgo la hemodinamia del paciente, y se confirmó que no existe perjuicio. La medición de más de 200 variables en cada uno de los casos permitió confirmar, refutar y ser la piedra basal de futuros proyectos en el marco de la procuración, poniendo el foco en otros aspectos de la donación.
El impacto del estudio aún no es mensurable, pero se perfila como un cambio de paradigma rotundo en el campo de la procuración a nivel no solo nacional, sino mundial. En Argentina, más de 300 personas aguardan por un trasplante de pulmón; en 2024, se realizaron apenas 24 procedimientos, mientras que 50 pacientes fallecieron en la espera. El trabajo, frente a este déficit de donantes, abre la puerta a que el alcance de la investigación trascienda el plano nacional y se transforme en una técnica para afrontar una problemática global.
La presentación del PRODON-AR en el Congreso SATI fue evaluada por un jurado de siete expertos, quienes coincidieron en otorgarle el primer premio por su innovación y aporte en el campo de la procuración. Esto funcionó como suerte de certificación inicial, ya que el darlo a conocer a la comunidad científica es simplemente el primer paso. La relevancia del trabajo impulsa ahora su publicación en revistas internacionales y su traducción espontánea al inglés para que sea accesible la difusión en foros médicos de todo el mundo. Así, se genera una oportunidad de gestar relaciones con otros países del mundo experimentados en donación, como España o Estados Unidos.
El proyecto reunió a médicos, kinesiólogos, enfermeros, intensivistas y otros profesionales de distintas áreas, trabajando de manera coordinada y continua durante dos años, las 24 horas del día. “Es un trabajo del que prácticamente participó todo el Hospital”, destacó el Lic. Rodríguez. Otro aspecto que realza el mérito es que el HBEE no cuenta con un equipo exclusivo de investigación. Sus profesionales compatibilizaron la labor asistencial cotidiana con la recolección de datos, análisis y redacción, tareas que en otros centros de salud son realizadas por áreas especializadas. Aun así, y compitiendo contra más de 400 trabajos -muchos provenientes de instituciones con grupos de investigación dedicados en exclusiva-, logró imponerse con un hallazgo que promete cambiar la práctica clínica en todo el mundo. “Fuimos a jugar en una liga compleja y nos vinimos con el premio mayor”, aseveró con orgullo el Dr. Énder Duarte. Tal fue la resonancia del proyecto, que motivó a los presentes en el Congreso a buscar relacionarse con los profesionales del Hospital para futuras investigaciones, reconociendo el potencial intelectual y el compromiso humano con la ciencia.
Además del HBEE, participaron: Hospital Cuenca Alta Néstor Kirchner; Hospital Interzonal General de Agudos Dr. Abraham Félix Piñeyro; Hospital Ángel C. Padilla; Hospital Escuela José de San Martín; Hospital Central; Hospital Municipal Eva Perón; Hospital San Martín; Hospital Escuela Eva Perón; Hospital Interzonal General de Agudos San Roque; Hospital Simplemente Evita; y Hospital Enrique Vera Barros.
La dinámica multicéntrica añadió complejidad logística: hubiera sido más sencillo concentrar el trabajo en un único hospital, pero se habrían perdido diversidad de perspectivas, alcance y velocidad para alcanzar el tamaño muestral requerido de 250 potenciales donantes. La coordinación entre tantos centros exigió precisión en la carga de datos, homogeneidad en los criterios y un compromiso sostenido de todos los equipos.
Alta complejidad, innovación y calidad. Los tres pilares fundamentales del HBEE confluyen en el estudio PRODON-AR que se lleva el Primer Premio de la SATI, un reconocimiento prestigioso que corona todo lo que acarreó la investigación: horas y horas de trabajo, tomas de decisión, noches de guardia, recolección de datos meticulosa, y muchas más tareas del equipo del Hospital en pos de su comunidad, del país y -ahora también- del mundo entero.