La innovación en la alta complejidad se consolida día a día como la marca indeleble del Hospital de Alta Complejidad del Bicentenario Esteban Echeverría (HBEE). En este caso, gracias a la concreción de su primer recambio plasmático terapéutico, un procedimiento que representa un avance sustantivo en el desarrollo de capacidades asistenciales y tecnológicas. Este hito marca un nuevo nivel en la atención de vanguardia que brinda la institución, incorporando prácticas avanzadas que requieren equipamiento específico, protocolos rigurosos y un alto grado de articulación interdisciplinaria.
El recambio plasmático terapéutico, también conocido como plasmaféresis terapéutica, es una técnica extracorpórea que consiste en la extracción del plasma del paciente con el objetivo de remover sustancias patogénicas circulantes -como autoanticuerpos, inmunocomplejos, toxinas o mediadores inflamatorios- y reemplazarlo por soluciones adecuadas, como albúmina o plasma fresco congelado, según la indicación clínica.
Se trata de un tratamiento cuya implementación oportuna resulta clave, ya que permite intervenir de manera temprana sobre procesos fisiopatológicos complejos. En numerosos cuadros clínicos, esta estrategia puede ofrecer beneficios terapéuticos significativos, ya sea como tratamiento principal o en combinación con otras líneas terapéuticas, evitando abordajes más costosos o de mayor complejidad que no siempre garantizan los resultados buscados.
La realización de este procedimiento implicó la incorporación de un equipo con experiencia específica en técnicas de aféresis, así como una articulación estrecha y coordinada entre profesionales médicos y técnicos del Servicio de Hemoterapia y del equipo de la Unidad de Terapia Intensiva. Este trabajo interdisciplinario resulta indispensable, ya que el procedimiento requiere monitoreo continuo, control estricto de parámetros clínicos y bioquímicos, y una planificación precisa en cada una de sus etapas.
El recambio plasmático terapéutico se encuentra indicado en una amplia variedad de patologías. Entre ellas, se destacan enfermedades autoinmunes y neurológicas como el síndrome de Guillain-Barré, la miastenia gravis y diversas encefalopatías inmunomediadas. Asimismo, constituye una herramienta terapéutica relevante en patologías no inmunológicas, como las microangiopatías trombóticas y la pancreatitis asociada a hipertrigliceridemia severa.
Además, la disponibilidad de tecnología y recursos humanos capacitados permite al Hospital realizar otros procedimientos de aféresis terapéutica, como la leucoaféresis para la reducción de glóbulos blancos en situaciones específicas, la eritroaféresis para la disminución de glóbulos rojos en pacientes con policitemia vera, y el recambio globular en personas con drepanocitosis, una intervención fundamental para prevenir complicaciones graves asociadas a esta enfermedad.
La incorporación de estas prácticas representa un paso relevante en el fortalecimiento de la atención de alta complejidad, consolidando a la institución como un centro preparado para abordar patologías que requieren tecnología avanzada, protocolos específicos y equipos altamente entrenados. Al mismo tiempo, refuerza el compromiso institucional con la actualización permanente, la mejora continua y la ampliación del acceso a tratamientos especializados dentro del sistema de salud.
La realización del primer recambio plasmático terapéutico marca un hito en el progreso incesante del HBEE, no solo por la complejidad técnica del procedimiento, sino también por el trabajo coordinado de los distintos servicios involucrados, que hicieron posible su implementación en un entorno seguro, controlado y acorde a los más altos estándares de calidad asistencial que caracterizan al establecimiento.