En el Hospital de Alta Complejidad del Bicentenario Esteban Echeverría (HBEE), la innovación tecnológica es un pilar esencial para promover la alta complejidad y garantizar una atención médica de excelencia hacia la comunidad. Cada ingreso de equipamiento es una apuesta por mejorar los diagnósticos, agilizar los procesos y brindar calidad clínica. En este marco, sumó a su inventario el Microclear Apollo RGB, un sistema de imagen retiniana multimodal de campo ultra amplio.
La función principal de este dispositivo es capturar imágenes de alta resolución del fondo de ojo, abarcando una zona significativamente mayor que equipos tradicionales no logran alcanzar. Su tecnología avanzada permite detectar, monitorear y documentar patologías como la degeneración macular asociada a la edad, la retinopatía diabética, el glaucoma, y enfermedades hereditarias de la retina, entre otras.
Por su nivel de sofisticación, el uso de este tipo de tecnología requiere una capacitación técnica y clínica específica que incluya el manejo operativo del software, la captura de imágenes en distintos modos y el control de parámetros y enfoques. Además, es fundamental la interpretación clínica de las imágenes generadas por cada modalidad, así como la identificación de patrones patológicos en la autofluorescencia. También se recomienda la familiarización con el sistema de inteligencia artificial integrado, que asiste en la detección automática de patrones sospechosos. La formación ideal debe estar a cargo de técnicos especializados y complementarse con entrenamiento clínico brindado por el equipo oftalmológico.
La utilización de equipos de alta complejidad que integran tecnologías avanzadas no solo requiere dispositivos de última generación, sino también un equipo profesional capacitado para manipularlo. La formación técnica y clínica especializada resulta fundamental para interpretar con precisión los datos que arrojan estos sistemas, especialmente en un área tan específica como la oftalmología. La incorporación de inteligencia artificial exige un nivel superior de análisis y criterio clínico, sumado a la habilidad para identificar detalles minuciosos —como la distribución de conos o vasos— que solo pueden detectarse mediante herramientas sofisticadas. Esta combinación entre tecnología de punta y experticia profesional es clave para garantizar estudios precisos y seguros.
Algunos de los procedimientos que puede realizar gracias al equipamiento el Servicio de Oftalmología son la angiografía fluoresceínica (FFA), el análisis de autofluorescencia para diagnosticar distrofias retinianas, la documentación de la evolución de enfermedades degenerativas o inflamatorias, y la evaluación de alteraciones vasculares de la retina. Además, el uso de equipos con sistema de IA permite la detección precoz de signos patológicos sutiles, lo que amplía las herramientas clínicas para un abordaje más temprano y preciso. Este tipo de estudios no sólo aporta un diagnóstico más completo, sino que mejora el seguimiento y la comparación longitudinal de las enfermedades oculares, fundamental para la toma de decisiones terapéuticas bien fundamentadas.
Entre los principales beneficios se destaca su capacidad de captura, ya que en una sola imagen permite estudiar áreas periféricas sin necesidad de múltiples tomas, lo que agiliza el estudio y mejora la comodidad del paciente y del operador. Por todo esto, contar con profesionales capacitados para emplear este tipo de tecnología revaloriza a la institución, posicionándola como un centro de referencia en diagnóstico ocular de alta complejidad y permitiendo realizar estudios que antes debían ser derivados.
El HBEE renueva constantemente su compromiso con la innovación como artífice de la calidad, la alta complejidad y la mejora continua de sus servicios. Así, logra consolidar su posición de referente en una multiplicidad de disciplinas como, en este caso, la oftalmología.